viernes, 19 de septiembre de 2008

Folksonomia

El término folksonomía (o folcsonomía) se atribuye a Thomas Vander Wal y proviene del inglés, folksonomy, derivado de folks (en inglés, popular) + taxonomía, que procede a su vez de los términos griegos taxis (clasificación) + nomos (ordenar, gestionar), y se emplea para designar a un sistema de etiquetado o clasificación de objetos web no jerárquico que nace de forma natural y democrática de los propios internautas, que son quienes los asignan espontáneamente, y de cuya gestión se encarga un sistema automático.

Aunque existen más técnicas, las folksonomías se pueden basar en tags (término inglés que significa etiquetas en español), que son palabras clave sencillas, formadas normalmente por un solo término (aunque existen pequeños trucos para emplear palabras compuestas) y que se emplean para describir enlaces favoritos, blogs, fotografías, imágenes, videos, o cualquier otro recurso en la web. Esta sencilla descripción, que no deja de ser una forma más de metadatos, la realizan de forma espontánea los propios internautas, haciendo posible de esta forma la organización y clasificación de los recursos disponibles en el Web; es por ello que a esta práctica se la conoce como tagging social.

Aunque se pueden representar por orden alfabético, a menudo se emplean también nubes de tags, que son conjuntos de etiquetas o tags colocadas de forma desordenada, incluso unas encima de otras, y donde las palabras más utilizadas aparecen en un tamaño mayor.

Este sistema de tags es muy común entre los weblogs (Technorati permite incluso la búsqueda por /tags/ en las entradas de los blogs) y sitios sociales como Flickr, un repositorio de fotografías que se clasifican mediante etiquetas y que fue el primero en mostrar una nube de etiquetas, o del.icio.us, para la clasificación de enlaces favoritos, sistema conocido como bookmarks sociales. Esta forma de descripción es característica de lo que se conoce como la Web
2.0 , en la que la participación y colaboración de los internautas es crucial.

Los defensores de estos sistemas señalan como principales ventajas su simplicidad, economía, sencillez para el usuario y lo atractivo de su representación, mientras que sus detractores alegan que son demasiado genéricos por no poder emplearse expresiones compuestas y que se pierde la especificidad y las relaciones jerárquicas. Pero la verdad es que su popularidad crece día a día y son cada vez más empleados por todo tipo de usuarios (no es necesario poseer conocimientos especializados sobre sistemas de clasificación) puesto que responden al propósito con el que surgieron: la simple organización de los recursos web.

Aunque las posibilidades de las folksonomías y las etiquetas o tags están aún en fase de exploración ya se apuntan algunas aplicaciones en áreas específicas. Además de su uso en algunos weblogs en el ámbito de la documentación y las bibliotecas (Deakialli, LibraryCrunch, etc.) sorprenden iniciativas como la de la Universidad de Pensilvania, cuyos bibliotecarios han desarrollado una herramienta de /bookmarks / sociales que permite a sus usuarios registrados enlazar con sus catálogos en línea y clasificar estos recursos mediante etiquetas, que luego quedan representadas en una nube.

Reader2 es una comunidad sobre libros, en la que se pueden hacer recomendaciones sobre las lecturas favoritas, que emplea tags para la clasificación de éstas; además de en inglés la nube
también se puede leer en español. Esta misma idea es la base de lib.rario.us. Sitios similares
existen para recomendar películas o software.

LibraryThing es un servicio de catalogación de libros en línea que permite clasificarlos con tags y compartirlos. Con la versión gratuita se pueden catalogar hasta 200 libros, mientras que con la de pago 20.000, y por tan sólo 10$.

Links es un proyecto del Yale Center for Medical Informatics y la biblioteca de la Universidad de Yale. En él las etiquetas se emplean para organizar los enlaces que los internautas leen
en la web. La idea es hacer algo similar Unalog, pero con los libros que se están leyendo en la biblioteca, y no lo que se lee en la web. Es una especie de foro en el que la gente va añadiendo
los enlace de las páginas que va leyendo, con comentarios incluso, y cada uno de esos enlaces lleva asociado una /tag / para su clasificación.

Y ya en el ámbito científico CiteULike clasifica los trabajos científicos que se recomiendan mediante tags, al igual que cualquier otro sitio social. Lo interesante de este recurso es su abierto ámbito multidiscipinar y el empleo de un sistema tan sencillo en la organización de las grandes áreas del saber. Hubmed (la interfaz de búsqueda de la National Library of Medicine, que ofrece acceso a información en el ámbito de la biomedicina) ha incorporado este método para etiquetar los artículos científicos de sus bases de datos.